martes, 23 de octubre de 2012

Guía: Sexualidad y chicas con síndrome de Down: lo que los padres necesitan saber"


Autores: 
Dra. Teresa Aguilasocho Montoya 
Dr.Jose Ramón Amor Pan.
 Editada por la Fundación Síndrome de Down de Nuevo León, A.C , la guía sobre sexualidad se realizó como parte del material de difusión de dicha entidad, durante el 4º Congreso de Síndrome de Down Monterrey 2012 (México)
La guía sobre sexualidad puede solicitarse en el siguiente correo: hola@fsdnl.org

lunes, 1 de octubre de 2012

Cuanto más severa sea la discapacidad de una mujer, más riesgo tiene de sufrir violencia de género



Así lo reconoce la profesora de Derecho Civil de la UNED, Teresa San Segundo,
Servimedia / Madrid- 01/10/2012
 
"Cuanto más severa sea la discapacidad de una mujer, más riesgo tiene de sufrir violencia de género, debido a su mayor vulnerabilidad". Así lo señaló este viernes la profesora de Derecho Civil de la UNED, Teresa San Segundo, en las IV Jornadas Científicas sobre lesión medular de Aspaym Canarias.

San Segundo habló sobre la situación de las mujeres con discapacidad y la violencia de género, que definió como "la cara más oscura de la desigualdad".

"Son muchas las muertes en vida", indicó San Segundo, recordando que "la violencia siempre tiene un fin, la utilice quien la utilice, que es someter y controlar". En este sentido señaló que la posibilidad de sufrir violencia "es mayor en la persona con discapacidad y el modo de sufrirla también es diferente".

Por ello, criticó que no se hayan emprendido acciones especiales ni campañas para que se conozca esta violencia. "Las asociaciones de mujeres no tienen en cuenta a aquellas que tienen una discapacidad", dijo.

El marcador de la violencia, según la profesora de la UNED, "es el grado de dependencia y no el grado de discapacidad". "El aislamiento siempre favorece el maltrato", agregó.

El problema de la mujer con discapacidad que sufre violencia de género es que "en muchos casos no sabe dónde recurrir, no quiere crear más problemas a su familia, y su autoestima es muy baja", dijo San Segundo.

Ante esta situación, la profesora de la UNED indicó que se debe "reforzar la autoestima y eliminar las limitaciones que nos ponen los demás y las que se pone la propia mujer con discapacidad".

Así, apostó por hablar de autonomía, liderazgo y empoderamiento de las mujeres en general y de las mujeres con discapacidad en particular. "Necesitamos dotarlas de herramientas que permitan tomar el control de su cuerpo y de su vida", añadió.

"Hay que contar con la voz y la opinión de las mujeres con discapacidad. Tenemos que aprender a respetar la diferencia y aceptar a las personas con discapacidad como parte de la condición humana", concluyó.

ABANDONO

Por su parte, la vocal de la secretaría de la Mujer en la Plataforma Representativa Estatal de Discapacitados Físicos (Predif) y presidenta de Aspaym Canarias, Ana Rodríguez, señaló que "existe un abandono respecto a la violencia de género de la mujer con discapacidad".

"La violencia de género es una implicación de todos. Hay que apostar por la no discriminación y la igualdad de oportunidades independientemente de la discapacidad que se tenga", dijo Rodríguez, quien añadió que "se echa en falta que los hombres se involucren mucho más".


SOLIDARIDAD DIGITAL

jueves, 9 de agosto de 2012

PALOMA


15 de julio de 2012 

Es diplomada en Relaciones Laborales. Acaba de licenciarse en Derecho por la Universidade da Coruña. Cursa Filología Hispánica. Ha aprobado tres años de Inglés en la Escuela Oficial de Idiomas. Tiene 44 años y en septiembre comenzará un máster en asesoramiento jurídico y empresarial. Paloma tiene el perfil perfecto para ocupar un buen puesto en una importante empresa. Pero esta brillante estudiante no lo hará. Y no porque no esté preparada, ni por la crisis, sino porque no viaja sola por la vida. La acompaña una parálisis cerebral congénita que le provoca una minusvalía del 99?% y la obliga a precisar siempre de la compañía de su inseparable silla. Y no solo eso. También necesita alguien a su lado que le haga menos difícil la vida, porque apenas tiene movilidad en sus brazos y oralmente le cuesta hacerse entender.

Paloma Caneiro es superación. A cada traba que la vida le pone, ella le echa coraje y la minimiza. Y eso que Dios, a pesar de la fe ciega que profesa hacia él, no se lo ha puesto fácil incluso desde antes de nacer. «Estoy así por una negligencia médica. Mi madre estaba de parto, pero la matrona que la atendía dijo que aún le quedaba un rato, así que se fue a tomar un café. Y yo pasé demasiado tiempo sin oxígeno. Por eso nací como nací», explica con total consciencia. Porque si su cuerpo no funciona como a ella le gustaría, su cerebro sí.
Aquel día, ella y su madre estuvieron a punto de morir. No lo hicieron. Pero la progenitora solo pudo cuidar de ella unos años. Falleció en 1996 con apenas 57 y después de mucho tiempo arrastrando algunas enfermedades.
Su protector y defensor
Su padre es quien la protege desde entonces. Pero tampoco está en su plenitud. Con 75 años ya ha superado tres anginas de pecho y es víctima de serios problemas en sus rodillas. Por eso Paloma depende de una escasa pensión y de las horas de apoyo que le garantiza una asistente personal, que, según denuncia, no son suficientes.
Pero no se rinde ante las adversidades. Al contrario. Opta por apretar fuerte los dientes, rebelarse y luchar. Y así fue cómo comenzó su aventura académica. En la niñez que le tocó vivir, en los años setenta, los centros para niños con necesidades educativas especiales no eran lo que hoy en día. Por eso no pudo ir al colegio y no comenzó a formarse hasta la mayoría de edad.
Entonces, se decidió a estudiar. Con Radio ECCA obtuvo el graduado escolar. «Por la semana estudiaba con las grabaciones y el sábado iba a clase. Me llevaba mi padre, que tenía que cargar con la silla y conmigo los 20 escalones que había hasta subir al aula», enfatiza. Luego llegó la etapa de bachillerato, que aprobó en el Ingabad, y el momento de dar el salto a la universidad. Fue tras morir su madre. La educación a distancia no le había obligado a enfrentarse al 100 % con la realidad, y ahora llegaba un gran desafío para ella: integrarse en un aula llena de jóvenes dispuestos a no regalarle nada.
«Me daba igual qué estudiar. Hice Relaciones Laborales porque mi padre trabajaba al lado y así podía acercarse en los cambios de clase para llevarme al baño y esas cosas», recuerda.
Fueron unos años de difícil adaptación. En clase escuchaba las explicaciones de los profesores y, gracias a los apuntes que le pasaba su compañera Susana, estudiaba después. Y asignatura a asignatura aprobó la diplomatura. Sin concesiones. Con la única ayuda de poder hacer exámenes orales tipo test.
Notables y sobresalientes
Los resultados fueron tan buenos (varios notables y sobresalientes) que se lanzó a un nuevo reto: matricularse en Derecho. Ahí se superó. Su padre la dejaba en la facultad a primera hora y no la recogía hasta la tarde. Iba sin escudero y encontró duras piedras en el camino, como un profesor que le dijo que si estudiaba era porque quería, que nadie la obligaba y que debía apañárselas como pudiera. «Pero también encontré grandes amigas, como Patricia y Marta», aclara con una gran sonrisa.
Ni ese docente ni los obstáculos arquitectónicos -«el campus de Elviña deja mucho que desear», reivindica- han conseguido derribar a esta luchadora, que ya piensa en un nuevo reto: «En el 2013 quiero hacer la tesis sobre los derechos de los discapacitados». ¿Alguien duda de que será capaz de superar este nuevo salto?
En el 2013 quiere preparar la tesis, que versará sobre los derechos de los discapacitados
Su madre murió y vive con su padre, quien a sus 75 años ya ha superado tres anginas de pecho.