miércoles, 8 de octubre de 2008

Mujer y discapacitada: mala combinación para buscar empleo

Más de uno se asombrará del título del post, pero tiene su explicación y es que si el título fuera “Hombre y discapacitado” la cosa cambiaría y de entrada, no tendría sentido escribir este post.
Algunos quizás ya se han dado cuenta de lo que quiero decir con esto, pero otros no, por lo que os sugiero que antes os leáis el post de Cristian sobre las mujeres y la desigualdad en el trabajo.
Como veis, aún sigue habiendo diferencias de género en el empleo, pero esta situación se ve más alterada cuando, además de ser mujer, se tiene una discapacidad. Y en este caso no hablaríamos solamente de diferencias salariales, sino también de diferencias de oportunidades, es decir, si las empresas deciden contratar a personas con discapacidad, es más fácil que contraten a hombres que a mujeres.
Navegando por Internet, he encontrado unos gráficos en la web de la Fundación Prevent, que nos indican las diferencias de empleo entre hombres y mujeres con discapacidad:







Como se puede observar, existen grandes diferencias de género: el 39,9% de los hombres participan en el mercado laboral y un 60,7% son inactivos, frente al 27,1% de las mujeres activas y el 72,9% inactivas.
¿Qué podemos hacer para promover la inserción laboral de la mujer con discapacidad?
- Luchar contra la discriminación en las empresas.
- Fomentar el acceso a la formación (sobre todo universitaria, siempre que se pueda).
- Fomentar el autoempleo.
- Luchar contra la sobreprotección familiar: muchas veces la propia familia sobreprotege a la mujer, impidiendo que trabaje y sea económicamente independiente.

Fuente: blog UNIVERSIA

martes, 7 de octubre de 2008

Mujeres con discapacidades

Una mujer con una discapacidad es primero y por encima de todo una mujer. Pero es una mujer con una "doble desventaja". No sólo tiene que luchar contra las barreras y retos "tradicionales" que encuentran las mujeres en el hogar, en la comunidad y en el mundo del trabajo, sino que sufre las dificultades adicionales, obstáculos y falta de oportunidades derivadas de su discapacidad. A consecuencia de su problema –y de la percepción que la sociedad tiene de él–, a menudo se ve aislada, discriminada, desalentada y en ocasiones incluso vetada para participar activamente en la vida pública y en la familiar.
¿Qué supone para una mujer vivir con una discapacidad?
Tiene una probabilidad mayor de ser pobre o de gozar de un nivel de vida inferior al de sus iguales, de ser analfabeta o de recibir una educación menos completa que las otras mujeres de su mismo grupo de edad, de estar desempleada o de obtener menores ingresos por su trabajo que las mujeres no discapacitadas, de depender física y económicamente de otros, y de sufrir más abusos físicos, sexuales o mentales que las demás mujeres.
En cambio, es menos probable que sobreviva o viva tanto como una mujer no discapacitada, que encuentre pareja y forme su propio hogar, que ingrese en organizaciones o figure en sus puestos directivos y que se beneficie de programas de desarrollo..., incluso de aquellos diseñados para las mujeres o las personas discapacitadas en general.

En la mayoría de los países en desarrollo, especialmente en las zonas rurales, niñas y mujeres:
· Soportan una parte desproporcionada de la carga de la pobreza, tanto física como económicamente. Si están discapacitadas, son más pobres aún, dependen totalmente de otros para sobrevivir y tienen ante sí un futuro desesperante
· A menudo disponen de menos alimentos, cuidados sanitarios y educación que los niños y los hombres. Las que están discapacitadas suelen recibir menos alimentos aún y su acceso a las cuidados sanitarios y a la educación es menor que el de los demás miembros de la familia
· Se espera de ellas que se ocupen de todas las tareas domésticas –cocinar, ir a buscar agua, leña para el hogar, ir al mercado, fregar y lavar la ropa, cuidar de los niños pequeños, cultivar el huerto, barrer la casa y el patio, entre otros trabajos diarios. A las niñas y las mujeres discapacitadas a menudo se las considera inútiles y ni se espera de ellas que realicen o ayuden en tales tareas aunque físicamente puedan asumirlas, ni se las anima a hacerlo
· Rara vez participan en la toma de decisiones, ni en su familia ni en la comunidad. Las decisiones concernientes a las niñas y a las mujeres con discapacidades suelen tomarlas otros por ellas..., rara vez son consultadas y casi nunca tienen la oportunidad de decidir por sí mismas
Más aún: las mujeres con discapacidades no suelen tener la oportunidad de casarse, pero muchas de ellas tienen hijos. La ignorancia, la pobreza y el deseo de ser aceptadas con frecuencia hace víctimas a las mujeres discapacitadas del VIH/SIDA y de otras enfermedades de transmisión sexual.
En los países en desarrollo, uno de cada cuatro hogares cuenta con un miembro de la familia disminuido física o mentalmente. Y la mitad de éstos son mujeres. Las causas de este mal son a menudo un reflejo de la extensión de la pobreza en un país: falta de atención sanitaria primaria, enfermedad y dolencia crónica, falta de agua con garantías de potabilidad, saneamiento deficiente, con/12taminación, así como accidentes domésticos, de transporte o laborales, y desastres naturales o provocados por el hombre, incluida entre éstos la guerra. En muchos casos se trata de discapacidades que, en los países industrializados, pueden ser remediadas médicamente o para las que existen ayudas técnicas y dispositivos o asistencia capaces de facilitar a quien las sufre las actividades normales de la vida diaria y de permitirle participar en la vida laboral.
En la mayoría de los países industrializados, y en especial en las zonas urbanas:
· Las mujeres con discapacidades suelen tener acceso a los servicios de atención sanitaria y rehabilitación; algunas pueden acceder a la educación y a las oportunidades de formación profesional. Muchas trabajan. Muchas también están casadas y tienen familia. En estos países, el reto que se les plantea no es tanto el de la supervivencia como el de la igualdad de oportunidades: igual acceso a los mismos servicios y oportunidades que los que tienen a su disposición en la sociedad las mujeres no discapacitadas
· Las cuestiones prioritarias para las mujeres discapacitadas en los países avanzados de Asia, Europa y Norteamérica comprenden promover su acceso al mercado abierto del empleo así como al empleo por cuenta propia, combatir la discriminación en la empresa, aumentar la disponibilidad de la asistencia requerida para facilitar la incorporación al trabajo de muchas mujeres discapacitadas, cambiar las actitudes públicas negativas hacia las personas con discapacidades, y facilitarles el acceso a los edificios públicos y privados, así como a los medios de transporte y de comunicación.
· La discapacidad se caracteriza de forma diferente en un país industrializado y en un país en desarrollo, pero a menudo el porcentaje de personas afectadas es similar (alrededor de un 10% de la población en todos los grupos de edad). También difiere a veces la propia definición de discapacidad, pues con frecuencia se considera discapacitadas a personas con dolencias "no aparentes", tales como enfermedades cardiacas, cáncer, trastornos mentales, etc., aun cuando estén en condiciones de trabajar
Directrices para una mejora de la situación:
· A la hora de recoger datos desglosados por géneros, incluir información sobre la incidencia de las discapacidades entre las mujeres y sobre su acceso a la educación, la formación profesional y las oportunidades de empleo y trabajo
· En las valoraciones que se hagan de las necesidades de las mujeres en general, incluir las necesidades prácticas y estratégicas de las mujeres discapacitadas y de las que tienen hijos discapacitados (u otros miembros de la familia o personas que conviven en el hogar), y contemplar estas necesidades en una planificación atenta a las cuestiones de género
· A la hora de evaluar las necesidades de las mujeres discapacitadas, contemplar el acceso que tienen a recursos y prestaciones, así como su grado de control sobre éstos
· Consultar siempre con las organizaciones de mujeres discapacitadas de nivel local, nacional y regional, y estudiar formas de reforzarlas, puesto que son quines mejor conocen los problemas y las necesidades de las mujeres discapacitadas
· Animar a las principales organizaciones femeninas a que aborden los problemas de las mujeres discapacitadas y a que promuevan la participación de éstas en sus actividades
· Animar a los sindicatos y a las organizaciones de empleadores a abordar los problemas de las mujeres discapacitadas en el lugar de trabajo y, al propio tiempo, instarlos a alentar a las mujeres discapacitadas trabajadoras y empresarias a que se integren en sus organizaciones
· Pensar y promover positivamente medidas que puedan aumentar las posibilidades y facilitar la formación profesional y el empleo de mujeres discapacitadas
· Incluir a representantes de las organizaciones de mujeres discapacitadas en la elaboración de todos los programas y proyectos de desarrollo, tanto específicos para las mujeres como generales, en sus instancias consultivas y directivas, y en los niveles comunitarios y nacionales
· Recordar que las mujeres con discapacidades son ante todo y sobre todo mujeres y que deberían ser tenidas en cuenta en todos los esfuerzos que se hagan por resolver las cuestiones de género

La OIT ha aprobado varias normas relativas a las personas discapacitadas en el mercado del trabajo.

Fuente: web de la OIT

lunes, 6 de octubre de 2008

Malos tiempos para los “protegidos” donde habita un diablo llamado Capitalismo


Cuando los tiempos se prevén malos para las sociedades en general, me echo a temblar pensando en qué podrán deparar esos tiempos a los más débiles, a los menos protegidos, a los marginados a los desheredados de las sociedades, a los mudos porque nadie quiere escucharlos, a los invisibles porque nadie quiere mirarlos. Entiendo porque acaba siendo siempre así, que primero hay que salvar el supuesto orden establecido de la normalidad social y económica, que decrecerá sin duda, porque hay que preservar e incluso mejorar y transformar una vez más, al diablo, es decir al gran sistema, llamado capitalismo dominante y devorador o eufemísticamente de mil formas más porque lo que importa es confundir y despistar para que no nos demos cuenta a tiempo.
¿Qué será de nosotros, los del eslabón perdido? ¿Qué será de aquellos que vivimos bajo el paraguas de la dependencia, de la discapacidad, de la enfermedad, del empleo explotado, cuando no del desempleo, los pocos que una viven o vivimos del ridículo y miserable pensionismo, los que ni siquiera eso, pero a los que este hipócrita y desvergonzado sistema aun se atreve a designarnos como ciudadanos “protegidos”?
Solo el pensarlo me da miedo y sin embargo siento la imperiosa necesidad, una vez más de advertirlo, aun sabiendo que otra vez mis advertencias no servirán más que para que muchos más de los “míos” no me quieran comprender, por eso de que soy tajante, otros dicen radical y no es más que no me ando con blanduras ni con putos eufemismos. Doble peligro, doble advertencia, cuando en un colectivo hay que andarse por las ramas porque empieza a ser pecado llamarle al pan, pan y al vino, vino.
La realidad no es otra que nuestro Estado inventa leyes que no cumple, salvo en la reversión del dinero, porque ni siquiera preocupan al propio sistema jurídico aunque colisionan con los derechos humanos firmados y establecidos, pero no deja de derrochar en ello. Sigue invirtiendo cantidades multimillonarias en euros que deja al recaudo de los pancistas del sistema, las más de las veces “nosotros” mismos que dicen representarnos, seguramente compinchados con el insoportable y pesado ejército de lapas y parásitos, el corpus administrativo, que configuran las estructuras y parcelas de esos ciudadanos “protegidos” haciéndose ellos cada vez más poderosos y ricos.
Y mientras, nosotros aquí con estos pelos, desorientados, desinformados, adocenados, amansados, divididos, y entre tanto amordazados que para eso están primero en línea de representación, nuestras asociaciones, federaciones, confederaciones, fundaciones, obras sociales de cajas de ahorros, en definitiva 20 ó 30 tíos, multiplicados por miles, que ya se encargan de silenciarnos y dirigirnos bajo la desvergüenza del estado democrático y más desvergüenza, si ese estado democrático, aún se llama socialismo.
De seguir así la cosa no va a ser de extrañar que cada vez más personas con discapacidad y mucha vida por delante, pero por este sistema arrinconados, marginados e imbuidos, se acojan, no por derecho de dominio de su cuerpo, sino por la depresión que supone el saberse absolutamente desterrados de la sociedad a la nueva pretendida regulación socialista del quizás intencionadamente llamado suicidio asistido porque ¿quién se va a apuntar a vivir así en este puto infierno, por mucho que te llamen ciudadano “protegido”?
¡Peligro, peligro!

Mª Ángeles Sierra Hoyos

Fuente: Diario digital Insurgente

domingo, 5 de octubre de 2008

"Discapacidad"


Yendo por la calle, al cruzarme con niños de entre 4 y 8 años, estos acostumbran a preguntar a quienes les acompañan: "¿Qué le pasa, está enferma?". Y los padres, o abuelos, o personas que les acompañan acostumbran a contestar: "Sí, está malita", o "no mires".
A la sociedad en general, pero sobre todo a quienes tenéis que responder a las preguntas inteligentes de los niños, por favor, no perpetuéis nuestra imagen de personas desvalidas y enfermas. Desplazarse en silla de ruedas, con muletas o hablar con las manos no es una enfermedad, sólo es una condición del ser humano, análoga a ser castaña, rubia o delgada. Sabed que mientras nos pintáis de enfermos y desvalidos, nos incapacitáis y nos excluís de la sociedad, relegando nuestra presencia a las familias cuidadoras y a los centros de cuidado. Nos priváis de una vida libre, responsable y autónoma. La discapacidad en sí no es una enfermedad, es simplemente una diversidad funcional, y esta será más o menos incapacitante en función de la calidad de vida que llevemos. Si una persona apenas sale a la calle ni se relaciona con personas, se marchita y su sistema inmunológico se resiente. Lo mismo que si a una persona no se le enseña el valor de la responsabilidad y del esfuerzo, su nivel de madurez se estanca. Pero ni en uno ni en el otro caso es la diversidad funcional la incapacitante, sino el entorno y la mentalidad social con la que crecemos. Por favor, padres, abuelos, familias y profesores, responded a vuestros niños cuando os pregunten "¿qué le pasa?" que no nos pasa nada, que somos personas con alguna diversidad funcional, y sobre todo no les pidáis que no nos miren, dejad que se enriquezcan de la gran diversidad humana existente.

MARGARITA ALONSO

sábado, 4 de octubre de 2008

A KOLDO, AMOR DISTANTE O NADA

Todo parecía tan amable y leve.
¡AMARTE!
Todo parecía tal y como era,
como rojo fuego, mal revuelta,
mis sentidos tus prisioneros eran,
y sólo eso me contentaba.

Celos sentía de ellas,
que día a día acariciabas:
la deslizante esfera,
las blancas medias y…
de una rubia cabellera.
Y tú sin saberlo, sin notarlo,
Y tú sin sospechar nada.

Más aún hoy me pregunto;
¿qué relación guarda
la soledad de tu portería
y de mi silla de ruedas?
Mil kilómetros de distancia
y un puñado de esperanza.

¡Ser TXAPELDUNAK!
Conquistar tres “Zamora”,
dos Ligas y una Copa,
participar en una Olimpíada,
dos Mundiales más dos Eurocopas.

Marchas en anunciada retirada,
tras ser titular de grandes hazañas
temporada tras temporada.
Dejándome como frío iglú, isla
desierta, vacío crepúsculo,
vitalmente como nada.
A mí que la soledad calmabas,
ahora hiere, enllaga y calla.
Ya no “paras” nada.

En tu gentil marco, nada
más me entusiasmaba.
¿Y ahora?
Nada.
Mis ojos van a echar risas,
lágrimas mis carcajadas,
antes solo verte, bastaba.
Ya, no me alegra nada.

En tu azul cumbre,
luego Concha dorada,
veras que a tus pies
yo no sienta nada.
Con tu definitiva ausencia,
ya no posea nada.
Nada pues tus puños
ya no “rechazan” nada.

Soñemos por un instante
que una década, NIRE LAGUN,
no ha empañado nada.
Nada, pues tú,
Mi agente cancerígeno,
continuas en mi vida
y en la penumbra de mi Alma.

MAYO 1991

PILAR BUDIA AYALA

viernes, 3 de octubre de 2008

¡Crisis económica, Socorro!

¡Crisis económica, socorro! Pues a mi no me alarma tanto, ¿saben lo que sí me tiene muy alarmada?, ¡escandalizada!, que en Galicia cincuenta y tantas personas se están viendo sometidas a la amenaza del abandono de sus representantes políticos; que no me hayan presentado todavía mi Plan Individual de Atención a la Independencia porque en la solicitud, junto al informe médico, dejé buena constancia de que con asistencia personal y con los apoyos necesarios yo podría ejercer mis derechos y mis deberes; que ayer una mujer se me acercara a preguntarme qué pido con las pancartas colgadas de mi silla y me empezara a explicar que tiene un hijo minusválido, que le han retirado la paga por hijo a cargo, y que es una desgracia para una familia tener un hijo inválido porque tienen que cuidarnos y mantenernos hasta el final; que el domingo tuviera que explicarle a mi hermana que un disminuido psíquico no es disminuido porque tenga el cerebro más pequeño, sino porque la sociedad le ha renegado todos sus derechos. ¡Escandalizada, asqueada e impotente!¿Y saben quien creo que es responsable de toda la vulneración de derechos que sufrimos desde tiempos remotos? La sociedad, las personas con diversidad funcional que con el afán de conquistar el mundo se asocio por intereses, y en la actualidad somos incapaces de fusionarnos, de unirnos. Cada asociación va por un camino, algunas coinciden, pero aún así se creen rivales, y entre unos y otros nos desviamos del camino de los derechos humanos, de la autodeterminación y de la dignidad humana entendida como la no mendicidad.

Si esta carta al director se me publica, por favor, asociaciones, entidades, federaciones, etc., hagamos un pacto de tregua y unámonos por la Convención de los Derechos Humanos de las Personas con Diversidad Funcional, porque si no lo hacemos, nos continuaran negando nuestras propias vidas, nos seguirán aparcando en residencias, en centros de trabajos especiales, nos impedirán el acceso a la vivienda, al mundo laboral; nos continuara tratando como cargas humanas, como enfermos terminales, nos prohibirán el acceso a la asistencia personal, a las ayudas técnicas; … Nos "mataran" en vida.

Marga Alonso


Fuente: La vanguardia

jueves, 2 de octubre de 2008

Un grupo de mujeres con discapacidad de Chicago analizan cómo las percibe la sociedad

Redacción de ACCESIBLE (18-9-08)`

Un colectivo de mujeres jóvenes con discapacidad de Chicago, en Estados Unidos, han llevado a cabo el documental "Beyond Disabilities: The Fe Fe Stories" para transmitir su visión sobre cómo las percibe la sociedad estadounidense.
En español el documental llevaría por título “Más allá de la discapacidad: historias de las Fe Fe (chicas, en inglés coloquial) y muestra una comparativa entre cómo ven ellas mismas su vida y cómo las ve el resto de la sociedad.
El filme trata numerosos temas como la accesibilidad, a la educación, además de otros más personales como la sexualidad o cómo crecer con discapacidad. Para realizarlo, las protagonistas se han recorrido la ciudad de Chicago para preguntar a los ciudadanos cámara en mano.